Gracias a una gestión eficiente de tecnología de punta y convenios de colaboración, el laboratorio alcanzó un incremento del 42,1% en su producción anual, expandiendo su capacidad resolutiva a toda la red pública.

El Laboratorio Clínico del Instituto Psiquiátrico “Dr. José Horwitz Barak”, ha dado un salto cualitativo de carácter histórico, al consolidarse como el centro de referencia en niveles plasmáticos para el Área Norte de salud y a nivel nacional, en el caso de las mediciones de clozapina.
Este período de expansión, llevado a cabo durante el pasado 2025, se logró gracias al establecimiento de convenios estratégicos, que llevaron a dicha unidad a transformarse en el centro de referencia en niveles plasmáticos para el Área Norte de salud, absorbiendo la demanda de establecimientos de alta complejidad como el Hospital San José, el Instituto Nacional del Cáncer y el Hospital Roberto del Río.
Este crecimiento se traduce en cifras concretas, que muestran que entre 2024 y 2025, la producción de niveles plasmáticos experimentó un aumento global de un 42,1%, pasando de 2.379 a 3.382 determinaciones anuales.
Si bien el laboratorio del Horwitz procesa una amplia gama de exámenes, el trabajo destaca especialmente en la medición de Ácido Valproico (1.818 determinaciones), Clozapina (1.043) y Carbamazepina (277).
En el caso particular de la clozapina, el Instituto ha logrado posicionarse como un referente a nivel país, ya que actualmente, el laboratorio procesa muestras no solo de la Red Norte, sino que extiende su apoyo a centros de salud de diversas regiones, incluyendo los hospitales El Carmen, Sótero del Río, Puerto Montt y, recientemente, el Hospital Base de Valdivia.

Para María de los Ángeles Herrera, Jefa del Laboratorio Clínico del Instituto Psiquiátrico, este nuevo carácter de referente nacional es “una consolidación como Instituto. Hoy somos laboratorio de referencia para la Red Norte en niveles plasmáticos y, en el caso de clozapina, nos hemos posicionado como referente a nivel nacional. Esto refleja la confianza que otros establecimientos han depositado en nuestro trabajo y el compromiso del equipo del Laboratorio Clínico”
“Para nuestro Instituto lograr esta categorización implica “una gran responsabilidad, ya que otros establecimientos confían en nuestro laboratorio para la determinación de niveles plasmáticos. Esta confianza ha sido posible gracias a que contamos con tecnología de referencia para este tipo de análisis y con personal altamente calificado, con experiencia en la realización e interpretación de estos exámenes”, asegura la químico farmacéutico del Horwitz.
Este posicionamiento ha permitido, además, la valorización de la prestación de clozapina —fijada en $43.597 por examen—, lo que facilita procesos formales de facturación y colaboración interhospitalaria, fortaleciendo la sostenibilidad del servicio.
Explica María de los Ángeles Herrera, que el éxito de esta gestión radica en la optimización del uso del cromatógrafo líquido de alta resolución (HPLC). “Esta tecnología, considerada el gold standard mundial para la monitorización terapéutica de fármacos, permite una precisión clínica superior”.
Recalca, además, que actualmente, el Instituto Psiquiátrico posee el único equipo de estas características disponible en la red pública del Área Norte.

Para garantizar la eficiencia asistencial, el laboratorio implementó un sistema automatizado que permite el procesamiento continuo de muestras, incluso durante la jornada nocturna. Gracias a este flujo de trabajo, los resultados son validados y emitidos al día siguiente por el profesional responsable, asegurando tiempos de respuesta oportunos para los pacientes.
Finalmente, María de los Ángeles Herrera, plantea que este nuevo escenario plantea el “desafío de seguir creciendo sin perder la calidad que nos caracteriza. Además, el nuevo equipo HPLC nos abre la posibilidad de incorporar la medición de otros fármacos que actualmente no cuentan con oferta en la Red del Servicio de Salud Metropolitano Norte, ampliando así nuestra capacidad resolutiva”.
Este avance no solo refuerza la capacidad técnica del Laboratorio Clínico del Instituto Psiquiátrico, sino que reafirma su compromiso como un pilar fundamental en el monitoreo terapéutico dentro de la salud pública chilena.












