Después de la pandemia por Covid-19, todos los pacientes tuvieron que permanecer en sus sectores y ahora, en un trabajo paulatino, se autorizó la salida diferenciada de algunos usuarios en horarios determinados y supervisados.
Hasta hace algunos años, ver a los pacientes del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz, pasear y moverse libremente por los patios del recinto, era algo relativamente normal. Sin embargo, distintas regulaciones y luego la pandemia por Covid-19, restringieron esa posibilidad y todas y todos los pacientes, debieron ajustar su día a día dentro de sus sectores.
Y si bien dentro de cada uno de los 9 sectores existentes en el Instituto Psiquiátrico hay patios interiores que permiten la realización de actividades y la posibilidad de tener un espacio al aire libre, la Jefa de Atención Cerrada, la psiquiatra Carolina Alarcón, reconoció que hace ya algunos meses “veníamos pensando esto de volver a abrir los patios centrales a nuestros usuarios y finalmente decidimos autorizarlo ahora, aprovechando que partió la primavera, con la finalidad de que se compartan estos espacios, a través de horarios diferenciados en cada uno de los sectores”.

La Dra. Alarcón explica que esta decisión tiene como objetivo “evitarle al paciente que lleva mucho tiempo hospitalizado, que su egreso sea un factor de estrés, en vez de ser una sensación de recuperación”.
“Estar tanto tiempo encerrado es estresante, entonces genera espacios de tensión entre los pacientes y, por eso, creemos que esto de salir, de poder estar en otras áreas, puede disminuir esa tensión y podemos lograr que nuestros pacientes tengan una recuperación, incluso, más rápida”, plantea Carolina Alarcón.
Explicó que desde noviembre se partió de manera gradual con el sector 3 y el sector 7, con actividades tanto en la cancha, como en algunos patios. “La idea, incluso, es incorporar a los familiares en la hora de visita, para que puedan tener este espacio para compartir, en un lugar más agradable, con pasto, debajo de los árboles y que sea mucho más agradable que los patios de los sectores y donde muchas veces no tienen espacios dónde compartir y terminan encerrados en el comedor”, explica la Jefa de Atención Cerrada del Psiquiátrico.
Igualmente, manifestó que la graduación de la medida tiene como objetivo que todos los sectores puedan compartir esta salida, siempre acompañada de los profesionales a cargo, ya que todo va supervisado y se lleva un número acotado de usuarios en cada actividad.
Explicó, también la Dra. Alarcón, que “como somos responsables de nuestros pacientes y deben andar con algún tipo de supervisión, esta posibilidad la tienen, por ahora, los pacientes que no tienen riesgo de fuga”.

Agregó que esta nueva modalidad tiene un objetivo terapéutico esencial. “Las actividades básicas siempre tienen un trabajo terapéutico detrás: de organización, planificación, memoria, atención, función ejecutiva, que no se da en otras actividades. Por ejemplo, si hacemos un picnic, que sean los usuarios quienes lo organicen. Que ellos piensen lo que tienen que llevar, lo que deben comprar, lo que se necesita, etc. Porque si yo tengo al usuario todos los días dando vueltas en el sector, de un lado a otro, saliendo al patio sólo a fumar, no tengo ninguna posibilidad de lograr esa recuperación deseada o de la retención de las funciones”.
Finalmente, respecto de la idea de ir abriendo otros espacios del Instituto a los pacientes, como el Teatro Grez o la cafetería, Carolina Alarcón aseguró que “hay que ir paso a paso. Sin embargo, creo en que las actividades que ellos tienen a diario deberían hacerse, la gran mayoría dentro del hospital y no sólo las actividades deportivas”.












