Se inicia la construcción del primer “jardín sanador” en el Instituto Psiquiátrico

Con la idea de mejorar los espacios en que las y los usuarios del Horwitz permanecen internados y puedan desarrollar o mejorar ciertas habilidades que tienen un poco disminuidas, el Instituto comenzó un ambicioso plan de recuperación de los patios en los distintos sectores.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

“Con estos jardines pretendemos que el acompañamiento familiar sea más grato y agradable. En el fondo, que sea un lugar para compartir y que ellos (los usuarios) lo cuiden. Es bien interesante el concepto”. Así define la Jefa del Sector Clínico de Atención Cerrada del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak, Carolina Alarcón, la implementación del primer “jardín sanador” en ese centro asistencial.

La idea es parte de un plan más ambicioso, que pretende instalar este tipo de intervenciones urbanísticas en buena parte de las áreas verdes del recinto y que, por ahora, se inicia con la construcción de un jardín terapéutico en el patio del Sector 7, del Sector Clínico de Atención Cerrada.

Esta es una iniciativa que ha llevado con éxito la Fundación Cosmos, que ya tiene experiencias en otros centros, como el Hospital Barros Luco, el San Borja y el Hospital del Salvador, en Valparaíso, entre otros.

Un jardín terapéutico, también conocido como jardín sanador, es un espacio diseñado para mejorar el bienestar de las personas, a través del uso del entorno y el poder de la naturaleza.

A través de un convenio de colaboración entre el Instituto Psiquiátrico y la Fundación Cosmos, se trabaja desde el 2021 en la elaboración de proyectos de hermoseamiento de distintos espacios del recinto asistencial y en octubre pasado se definió que la primera intervención sería en el patio del Sector 7.

Así, el Instituto cofinancia los trabajos con un aporte de 30 millones de pesos, sumados a los 30 millones que aporta la Fundación a través de donaciones, que han sido utilizados para la adquisición de materiales y el inicio de las obras, durante los primeros días de enero del 2025.

Se trata de una obra que remodelará 587 m2 y que incluirá, entre otros elementos, un área de terapia comunitaria, área de terapia sensorial e introspección, un circuito deportivo, una zona familiar y de contención, además de bancales, una fuente y un mural que recreará los cerros Blanco y San Cristóbal, que acompañará una zona de dibujo para los usuarios.

“Lo que se espera es que sean jardines terapéuticos, o sea, lugares donde los usuarios puedan estar descansando, haciendo actividad física, haciendo algún tipo de actividad terapéutica diseñada por la terapeuta ocupacional”, plantea la Dra. Alarcón.

Explica la psiquiatra del Horwitz, que estos espacios “son circuitos que hacen que los pacientes puedan desarrollar o mejorar ciertas habilidades que tienen un poco disminuidas. Eso permite una más rápida sanación. Además, la idea también es que el acompañamiento familiar sea más grato y agradable. En el fondo, que el patio sea usado y no sea un tierral para fumar. Que sea un lugar para compartir y que ellos lo cuiden. Es bien interesante el concepto”.

Comenta Carolina Alarcón que en un principio se analizaron todos los patios posibles de mejorar, incluyendo el área forense, atención cerrada, urgencia y larga estadía, además de áreas verdes comunes. “Luego de hacer ese barrido, concluimos que no se iba a poder intervenir al mismo tiempo todos los espacios, porque eso implica muchísimo dinero y ahí se decide iniciar con dos patios, tomando en cuenta el criterio del número de ingresos y egresos entre los sectores, en el sentido de dónde se iba a ocupar más. El otro criterio era el tamaño, considerando costos. Así, los patios de los sectores 7 y el 3 cumplían los criterios”.

Ahí comenzó el trabajo de la Fundación Cosmos que paralelamente trabajó en el diseño de estos dos sectores, en conjunto con los funcionarios, de todos los estamentos, de ambas secciones.

“El proyecto es ambicioso en dos sentidos: primero, reemplazar cada uno de estos patios por jardines sanadores y, por otro, mantenerlos en el tiempo, porque van a quedar preciosos, pero eso también tiene un costo de mantención”, reconoce la jefa de Atención Cerrada, quien reconoce que por el “beneficio para el paciente vale, totalmente la inversión”.

“Los usuarios están hospitalizados, en atención cerrada, un promedio de 30 a 45 días seguidos, lo que implica que, si bien tienen actividades, hay tiempos muertos y, además, no hay lugares que estén hechos para hacer actividades. Entonces, ahí viene la importancia del trabajo de las terapeutas ocupacionales. El tener este tipo de jardines permite tener ciertas actividades de una mejor calidad”, explica Carolina Alarcón.

“En la medida que los usuarios puedan realizar más actividades, aparte de la medicación o de la sedación, les das otras herramientas, con la idea que cuando salgan finalmente de la hospitalización, puedan ser ocupadas para un desempeño más adecuado en la sociedad. La idea es poder ocupar los espacios y que los usuarios se hagan dueños de ellos”, reconoce la especialista de la psiquiatría.

Finalmente, agradece la apuesta del Instituto Psiquiátrico en realizar este tipo de inversiones, porque, según plantea la Dra. Alarcón, “el Instituto se la está jugando por este tipo de espacios que permitan terapias más eficaces, que finalmente redundan en que las hospitalizaciones también deberían ser más cortas. Eso también beneficia al usuario”.

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