La Ley N° 21.643 promulgada en enero de 2024, establece un marco legal claro para la prevención y sanción del acoso y la violencia en el entorno laboral en Chile.
Con la idea de garantizar un ambiente laboral seguro y respetuoso, las empresas y servicios públicos deberán implementar medidas preventivas contra el acoso y la violencia laboral a partir del próximo jueves 1 de agosto.
La ley N°21.643, más conocida como Ley Karin, modifica el Código del Trabajo en materia de prevención, investigación y sanción del acoso laboral, sexual y violencia en el trabajo.

Este cuerpo legal perfecciona los procedimientos de investigación, implementando y adecuando la normativa nacional a los parámetros establecidos en el recientemente ratificado Convenio N°190, Sobre la Violencia y el Acoso, de la Organización Internacional del Trabajo - OIT.
Según el Dr. Juan Maass Vivanco, Director del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak, esta ley “busca un cambio de cultura, en una sociedad a veces un poco agresiva, en un período post pandémico”.
El psiquiatra asegura que la Ley Karin llega para intentar “controlar conductas laborales disfuncionales que interfieren en el campo laboral”, en una “sociedad que es capaz de enfrentarse, en vez de dialogar. Una sociedad que está atravesada por problemas”.
“El objetivo principal es prevenir y por eso se toman una serie de medidas que conducen a que nosotros tengamos un escenario preventivo, un marco”, plantea el Dr. Maass.
“Esta es una ley que busca controlar conductas laborales que sean disfuncionales e interfieran en el campo laboral. Ahora, depende de nosotros, los gestores, que podamos en algún momento ponernos de acuerdo y establecer las reglas muy claras y tanto los procedimientos como la modalidad de castigo sean muy claras y muy precisas y seamos capaces de tomar muy en serio el buen trato entre funcionarios y, sobre todo, hacia nuestros pacientes”, finaliza el Director del Instituto Psiquiátrico Horwitz.

Por su parte, la abogada Carolina Carvajal, jefa de la Unidad de Asesoría Jurídica del Instituto, asegura que la Ley Karin, “fortalece la institucionalidad existente, ya que modifica el Código del Trabajo, el Estatuto Administrativo, la Ley de Bases Generales de la Administración del Estado y viene acompañada, en paralelo, de la ratificación por parte del Estado de Chile del Convenio N° 190 de la OIT”.
En ese sentido, Carolina Carvajal cree que el espíritu de la ley es muy claro, ya que, según plantea, “la Ley Karin no llama a concentrarse en sancionar a las personas, sino que en generar un cambio cultural, que debemos hacer a través de los protocolos de prevención, porque sancionar no soluciona nada. Pretender generar un cambio culturar por sancionar a la gente, es ineficiente”.
La jefa jurídica del Horwitz, cree que tendrá que existir un período de adaptación a la nueva norma, ya que “este cambio cultural no es de la noche a la mañana y, por lo mismo, la Institución ya está elaborando nuestro protocolo, estamos pensando en medidas de prevención, mitigación y correctivas, pero no podemos esperar resultados de la noche a la mañana”.
Además, plantea Carolina Carvajal, hay que tener en cuenta las disposiciones que la propia Contraloría General de la República ha puesto en conocimiento de los Servicios Públicos y que dejan de lado las interpretaciones antojadizas que se pudiera hacer de la ley.
Entre otros temas, la Contraloría aclara en un instructivo entregado el pasado 19 de julio, que no existen las denuncias anónimas. “En ese sentido, denuncia la víctima, puede denunciar un tercero o el gremio, pero esto de la denuncia anónima, se termina”, comenta Carvajal.
Y si bien, ya existía en la norma anterior, “hay que ser muy responsable con las denuncias falsas, ya que una acusación de acoso laboral, acoso sexual, un comportamiento violento estigmatiza. Entonces si hago una acusación respecto de una persona que ha faltado a la probidad y dicho cuestionamiento es falso o mal intencionado, entonces quien está faltando a la probidad es quien acusa. Por lo mismo son relevantes la presunción de inocencia, los mecanismos de protección de las presuntas víctimas y tomar medidas de resguardo respecto de las partes”, advierte la abogada del Instituto Psiquiátrico.

Finalmente, para Paola Parra, Subdirectora de Gestión y Desarrollo de las Personas del Horwitz, “esta ley pone el acento, muy acertadamente, en los mecanismos de prevención y de los mecanismo de resguardo de las posibles víctimas”.
“Creo que la Ley Karin nos pone un desafío respecto de apresurar estos procesos”, cree Paola Parra. “Esta ley nos plantea tiempos distintos a los que teníamos nosotros, pero son súper relevantes y nos obligan a hacer las miradas que no hemos podido hacer antes y tener un horizonte de resguardo legal para eso, me parece muy positivo”.
Finalmente, la Subdirectora de Gestión y Desarrollo de las Personas se desafía con la entrada en vigencia de la Ley Karin “y espero que impacte y no me da susto eso. Creo que nos obliga a hacer un cambio cultural, a acelerar procesos que ya teníamos en marcha, por lo tanto, sigo pensando que es un tremendo aporte y es un marco sobre el cual tenemos que gestionar ahora el tema de la violencia laboral. Creo que es un impulso a instalar una cultura preventiva en estos temas”.
La normativa honra a Karin Salgado, funcionaria pública de la salud, que trabajaba en el Hospital Herminda Martín de Chillán, quien se quitó la vida en el 2019, por el constante acoso laboral que sufría.











