El 8 de agosto de 1852 se funda la institución que, según su director, el Dr. Juan Maass, ha sido “testigo de toda la psiquiatría moderna”.
La Casa de Orates de Nuestra Señora del Los Ángeles fue el origen del que hoy es el más importante centro de salud mental del país: El Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak.
Corría el 8 de agosto de 1852 y mientras en nuestro país se abolían los mayorazgos y se implementaba la primera red de telégrafos que comunicaba a Santiago con el puerto de Valparaíso, en el Barrio Yungay de la capital, se fundaba la Casa de Orates, lugar donde destacados filántropos y religiosas, se hicieron cargo de la compleja labor de cuidar a quienes en la época padecían de alguna patología mental, período en el que el único tratamiento para los casos más graves era el confinamiento en un asilo.

A partir de los años 30, las terapias existentes consistían en sedantes como los bromuros, hipnóticos, luminal, mercurio y yoduro de potasio para tratamiento de la sífilis y antimaníacos como el opio y la morfina. Los tratamientos físicos comprendían electroterapia, la contención física, el aislamiento y los abscesos de fijación.
En esos años la Casa de Orates, se pasa a llamar Manicomio Nacional y sólo en 1955 recibe la denominación de Hospital Psiquiátrico y es en este período donde la especificidad y la profesionalización de las labores, permiten que, a los cuatro Servicios Clínicos existentes, se sumaran psiquiatría Infantil, medicina, neurocirugía estereotáxica, posta antialcohólica y los talleres de rehabilitación de distinto tipo, en los años 70.
En 1983, la institución es acreditada como Instituto y se pasa a llamar Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak, como homenaje póstumo a quien fuera Jefe de un Servicio Clínico y Director del Establecimiento.
Así, han pasado 172 años de historia y para el actual Director del Instituto, el Dr. Juan Maass Vivanco, este nuevo aniversario marca un hito en cuanto “somos testigos de toda la psiquiatría moderna. Incluso antes del nacimiento de Kraepelin y Freud (padres de la psiquiatría moderna) este instituto se funda y se desarrolla de acuerdo a los modelos predominantes en la sociedad en ese período”
Sin embargo, asegura el Director Maass, hoy el escenario local parece encontrar al Instituto Psiquiátrico “en un buen momento, donde además se piensa en que otros sectores contribuyen a la salud mental, incluyendo a educación, vivienda y justicia, entre otros. En este sentido el proyecto de ley integral de salud mental, presentado recientemente por el Gobierno, busca integrar algunas ventajas que se pierden cuando un solo ministerio se hace cargo de todo. De esta forma, es probable que seamos más eficientes en aliviar la salud mental de quienes acuden a nosotros”, asegura la autoridad.

De esta manera, el aniversario 172 del Instituto Psiquiátrico, llega con desafíos concretos, como “diferenciar la condición de Instituto del de Hospital Psiquiátrico, porque pretendemos perfilar esa característica de mayor complejidad, docencia e investigación. Además, tenemos la obligación de cerrar el ciclo asilar, ya que aún quedan 21 pacientes que viven en el hospital”, adelanta el Dr. Juan Maass.
Finalmente, proyecta el Dr. Maass, “queremos superar el modelo clásico hospitalario e instalarnos con un modelo más de red y de instituto de psiquiatría que se vincula con universidades, con la red asistencial y nuevos equipos y, de esa forma, instalar un instituto moderno, donde además de hacer docencia y hacer investigación, hagamos asistencia en red”.
Así, el Instituto Psiquiátrico Horwitz, se prepara para lo que viene, atendiendo a cerca de 400 pacientes y teniendo entre sus filas, a poco más de 800 funcionarios y funcionarias, que conforman el más grande e importante centro de salud mental del país.












