Se entregaron los resultados de la Encuesta de Satisfacción del Respeto de los Derechos de los Pacientes, correspondientes al período mayo-agosto del 2025, que muestra la opinión de las y los usuarios hospitalizados.

La Unidad de Calidad y Seguridad del Paciente-IAAS del Instituto Psiquiátrico “Dr. José Horwitz Barak”, entregó los resultados de la Encuesta de Satisfacción del Respeto de los Derechos de los Pacientes, del segundo cuatrimestre del año 2025.
El estudio, realizado por Rafael Quiñones Arriagada, profesional de dicha unidad, arrojó significativos resultados, entre los que destacan la satisfacción del 80,77% de las y los usuarios respecto del ítem “recibir un trato digno, respetando su privacidad”.
Para el analista de la Unidad de Calidad y Seguridad del Paciente del Horwitz, “este resultado es muy significativo. En términos concretos, que más del 80% de los pacientes hospitalizados perciban que reciben un trato digno y respetuoso implica que las prácticas institucionales centradas en la dignidad del paciente están tomando fuerza y funcionando de manera efectiva”.
Según Quiñones, “esto no solo habla bien del equipo clínico, sino que también refleja una cultura organizacional que valora el respeto y la humanización en la atención”. En ese sentido, el autor del estudio, releva que en salud mental, “este indicador es especialmente relevante, ya que el trato digno influye directamente en la experiencia emocional del paciente y en su disposición a colaborar con el tratamiento. Además, este nivel de satisfacción fortalece la confianza en el Instituto”.
Entre los resultados destacados, están también el “ser llamado por su nombre y atendido con amabilidad”, que llega a un 76,92 por ciento de satisfacción y “que el personal de salud porte su credencial”, con un 73,08% de satisfacción usuaria.
Sin embargo, hay otras cifras que llaman a la cautela, como por ejemplo, el 29,49% de insatisfacción del ítem “recibir visitas, compañía y asistencia espiritual”, guarismo que podría explicarse, según Rafael Quiñones, por “la existencia de restricciones institucionales en el sistema de visitas, que pueden estar justificadas por razones clínicas, de seguridad y por protocolos internos. También se mencionan barreras estructurales, como la falta de espacios adecuados para recibir visitas y una deficiencia en la comunicación sobre las condiciones y horarios disponibles”.

Además, explica el especialista, “en algunas unidades, como SETA, las visitas están prohibidas por normativa, lo que genera una percepción negativa entre los pacientes. Esta insatisfacción no necesariamente refleja una falla en el trato, sino una falta de alineación entre las expectativas del paciente y las políticas institucionales vigentes”.
En ese sentido, Quiñones cree que esto obliga a “revisar el sistema de visitas y acompañamiento para hacerlo más flexible y comprensible, sin comprometer la seguridad ni el tratamiento clínico”.
Finalmente, el autor del estudio mostró cierta preocupación respecto a los resultados, si se comparan con entregas anteriores. “En términos generales, se observa una disminución de la satisfacción de los usuarios, pasando de 74,07% a 67,95%, lo que representa una baja de 6,12 puntos porcentuales. Este descenso, aunque no drástico, es significativo en el contexto de salud pública, donde se espera que los niveles de satisfacción superen el 75% para considerar una experiencia altamente positiva”.
Por lo mismo, Rafael Quiñones, explicó que estos resultados refuerzan la necesidad de implementar acciones correctivas focalizadas, especialmente en los ítems que mostraron retrocesos, como la entrega de información clínica clara y oportuna, que cayó de 58,02% a 50,62%; y el sistema de visitas y acompañamiento, que disminuyó de 70,37% a 48,15%, con un aumento de insatisfacción de casi 20 puntos porcentuales.
Finalmente, el analista del Horwitz, comentó que la encuesta correspondiente al tercer cuatrimestre 2025 (septiembre-diciembre) ya está en aplicación, como parte del ciclo regular de evaluación institucional.
Los resultados estarán disponibles en enero de 2026 y permitirán observar si las acciones de mejora implementadas han tenido efecto.












