[Video] Mural del Instituto Psiquiátrico “es un verdadero tesoro”

El Director del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, Rodrigo Vera Manríquez, realiza una investigación que busca rescatar murales hechos entre los años 1929 y 1973. “Es un mural pionero”, asegura el investigador.

Entrar al hall central del Instituto Psiquiátrico Dr. José Horwitz Barak, es transportarse en el tiempo a los años 50 del siglo pasado. La arquitectura, la amplitud, las lozas del piso y los ventanales que permiten la entrada de la luz todo el día, hacen de ese espacio, un lugar único.

Pero es el muro del fondo, hecho con la técnica del muralismo, el que se lleva buena parte de la atención de quien ingresa a esa verdadera cápsula del tiempo.

“Vemos unas imágenes semi abstractas, que tienden a alejarse de la realidad figurativa, porque claramente se tratan de hojas movidas por el viento, sobre un fondo azul que podría representar el cielo, pero tampoco lo sabemos. Hay una representación gráfica del viento”. Quien describe la figura del mural, es Rodrigo Vera Manríquez, Director del Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.

El académico es titular del proyecto de investigación Fondecyt, llamado “El imaginario modernizador del muralismo en Chile (1029-1973)”, donde mostrará buena parte de los murales realizados en esa época en distintas zonas del país y donde el mural del Horwitz, es protagonista.

“Estamos hablando de un mural que es muy particular por la época en que fue hecho, por su técnica, por su modo de ejecución, por un autor que es desconocido para nosotros: Cardemil. Ya, de por sí, es una investigación particular para averiguar quién era Cardemil, ella o él”, plantea el investigador, quien no tiene más antecedentes que la firma, del autor o autora de la obra.

El doctor en historia, Rodrigo Vera, no escatima elogios para la pieza realizada el año 1956 y no duda en catalogarla como “un verdadero tesoro. Considerando las características plásticas visuales, por otro lado, la materialidad y dónde se encuentra, es un mural pionero, en muchos sentidos”.

Además, destaca la conexión directa que hay entre arte y arquitectura, como una mirada amplia de lo que se pretendía con las políticas estatales en los años 50 del siglo XX. “Tiene una característica muy importante, que es que está en un establecimiento de salud mental. El arte aportando al espacio público y a comprender que el arte no sólo se ve en los museos, sino que también podemos encontrarlo en instituciones públicas”.

“Este mural, lo más seguro, es que haya estado en el proyecto original del hospital y por algo está en el hall. Se supone que se ubica en el lugar donde más gente podría haberlo visto”, recalca el investigador de la Universidad de Chile.

Respecto a la representación gráfica, propiamente tal, Rodrigo Vera sostiene que es “un mural que es muy particular en su época, porque este tipo de imagen no se hacía en aquella época, era muy poco usual dentro de la muralística”.

“Esas hojas que las mueve el viento, tienen una sombra que es muy plana, donde en las hojas hay una intención de generar mayor dinamismo cromático, con palmetas que son de colores distintos, generado con cocciones a distintas temperaturas o distintos esmaltes que se pueden haber ocupado para generar ese dinamismo cromático”, analiza.

Pero, además, el mural del hall del Instituto Psiquiátrico, está junto a “Oración” (o “cerebro”) una obra de Tótila Albert, un destacado escultor nacional, por lo que, a juicio de Rodrigo Vera, “ambas piezas representan un tremendo patrimonio artístico”.

“Acá no solamente se trata de un hospital que presta un servicio de salud, sino que también se trata de un espacio de contemplación del arte, que aporta también a la salud mental”, finaliza el investigador.

Rodrigo Vera, quien trabaja en el proyecto junto a Julia Romero, pretende publicar un libro que contenga los resultados de la investigación que lleva a cabo.

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